“El mundo es una cocina”, la increíble obra que debes conocer

Según Shakespeare el mundo se puede convertir en todo un escenario, este es un consejo que ha sido tomado a cabalidad por el grandioso escrito Arnold Wesker, quien ha dedicado un espacio para la cocina en el teatro, creando un lugar regido por los impulsos, normas y fricciones que pueden ser vividas en el trabajo en general, “ahora estamos dentro de una cocina pero podría ser una oficina o una fábrica”- comentó este hombre del teatro inglés acerca de esta obra en su cuenta de twitter. La puesta en escena se maneja dentro del establecimiento “La del Marango’s”, el cual funciona como una olla de presión, una trinchera frenética y un lugar más que hostil en donde el amor en compañía del miedo batallan por un puesto entre exabruptos, comadas, danzas griegas, puñetazos, rodaballos y canciones de la Dietrich, así es como el mundo se pasea en la descomunal cocina encargada de servir 1.500 comidas diarias.

“El mundo es una cocina” es la próxima obra que ha sido estrenada por Sergio Peris-Mencheta dentro del Teatro Vallen-Inclán, tiene una historia igual de agitada y envolvente que el “Auge y caída de una historieta” escrita por Pablo Vicente. Se dice que esta historia es impresionante, porque se levanta sobre una producción de gran envergadura encima de cualquier escenario de España, es producida de las manos del Centro Dramático Nacional bajo la compañía de Barco Pirada, contó con un presupuesto de 390.000 euros, la cualidad más destacable en medio de esta época donde el teatro ha pasado a un lado, es que cuenta con un equipo de 26 actores encima de las tablas dando vida a cada personaje.

Esto puede considerarse todo un hecho insólito para el tipo de teatro que es manejado en la actualidad, tanto así que se cree casi imposible que sea capaz de ascender después de una gran gira, “Este es un pequeño lujo que nos hemos dado en medio de estos tiempos de crisis”- comenta Peris Mencheta, “Para muchos es una oportunidad, aunque si no se hubiese contado con su apoyo se hubiera ido al pozo alcanzar su objetivo de popularidad, mostrando al público todas las cosas que se dirá con un -yo estuve en esa cocina- al iniciar cada oración”.

Esta historia se centra en todas las áreas importantes de la cocina: lavaplatos, horno, bajo las campanas de techo, y más, en donde por medio de misterio, envidia, juegos sucios y estrategias todos los integrantes del equipo anhelan ganar un elevado puesto como mérito gracias a su dedicación. “Para hacer esta increíble obra se han llevado a cabo muchos sacrificios por parte de todos”- comenta Peris, resaltando siempre la importancia de levantar un excelente espectáculo de gran magnitud, “simplemente nos dijeron -esto debes hacerlo- y nosotros respondimos con inteligencia”- concluyó. Dentro del grupo de monólogos o microteatro, esta obra es una herramienta para pensar que todo es posible.

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